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    División azul | Muy Historia nº 161 julio de 2023

    7,99 

    Sin existencias

    Acerca de la División Azul se ha escrito mucho. Y, por supuesto, la controversia está servida. Existe un «ala rota del ángel de la historia» cuya narrativa contradice la memoria democrática y que secuestra los hechos en función de la ideología. La División Azul, cuyo nombre real era la 250 División de Infantería de la Wehrmacht (ejército alemán), surgió cuando en 1941 políticos del Régimen, encabezados por el cuñado de Franco, Ramón Serrano Suñer, abogaron — en pro de la lucha anticomunista y un nuevo orden europeo— por apoyar a Hitler en la conquista de ese «espacio vital» (lebensraum) que el Tercer Reich «necesitaba y merecía como pueblo ario superior a los demás» en la Europa central y oriental, algo que en realidad escondía la invasión de Rusia. Así, a la par, Franco quedaba bien con Mussolini y el Führer, con quienes había contraído una gran deuda económica por su ayuda en la victoria, y, por otro lado, la División Azul pasaba a ser la respuesta franquista en Europa a los brigadistas internacionales que lucharon en España. ¿Quiénes componían sus filas? En gran parte, voluntarios que buscaban una salida a la miseria de la posguerra, algo que también se ha utilizado políticamente y que, sin embargo, no es óbice para descontextualizar su implicación en una guerra de agresión y hacer de Krasny Bor una hazaña bélica. La memoria de la División Azul es realmente incómoda. De ahí la necesidad de que una revista como MUY HISTORIA, comprometida con los hechos, le dedique un número. No ha sido fácil porque el relato, a día de hoy, permenece. Pero eso también hay que mirarlo de frente. Como hemos hecho. Disfruta de la lectura.

    División azul | Muy Historia nº 161 julio de 2023

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    Acerca de la División Azul se ha escrito mucho. Y, por supuesto, la controversia está servida. Existe un «ala rota del ángel de la historia» cuya narrativa contradice la memoria democrática y que secuestra los hechos en función de la ideología. La División Azul, cuyo nombre real era la 250 División de Infantería de la Wehrmacht (ejército alemán), surgió cuando en 1941 políticos del Régimen, encabezados por el cuñado de Franco, Ramón Serrano Suñer, abogaron — en pro de la lucha anticomunista y un nuevo orden europeo— por apoyar a Hitler en la conquista de ese «espacio vital» (lebensraum) que el Tercer Reich «necesitaba y merecía como pueblo ario superior a los demás» en la Europa central y oriental, algo que en realidad escondía la invasión de Rusia. Así, a la par, Franco quedaba bien con Mussolini y el Führer, con quienes había contraído una gran deuda económica por su ayuda en la victoria, y, por otro lado, la División Azul pasaba a ser la respuesta franquista en Europa a los brigadistas internacionales que lucharon en España. ¿Quiénes componían sus filas? En gran parte, voluntarios que buscaban una salida a la miseria de la posguerra, algo que también se ha utilizado políticamente y que, sin embargo, no es óbice para descontextualizar su implicación en una guerra de agresión y hacer de Krasny Bor una hazaña bélica. La memoria de la División Azul es realmente incómoda. De ahí la necesidad de que una revista como MUY HISTORIA, comprometida con los hechos, le dedique un número. No ha sido fácil porque el relato, a día de hoy, permenece. Pero eso también hay que mirarlo de frente. Como hemos hecho. Disfruta de la lectura.