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Isabel la Católica | Muy Historia Ed. Coleccionista nº 45

9,99 

Hay existencias

Como afirma Alberto Calvo Rúa, autor de este EDC: «Todo tiempo histórico, tanto si nos referimos al siglo xiv como al xxi, es heredero de su pasado». Gran verdad, pues la historia de la Corona de Castilla y de la monarquía hispánica no se entiende si desconocemos las transformaciones políticas que tuvieron lugar, principalmente, a partir del periodo de 1350-1369. Por eso, con esta Edición Coleccionista nos adentramos en el origen de la dinastía de los Trastámara, en la situación a la que se enfrentó Castilla con Pedro I y su hermanastro Enrique II, quienes con sus disputas sentaron las bases de inestabilidad, guerras y traiciones sin las que no entenderíamos a qué retos debió enfrentarse después Isabel la Católica. Juan I, Enrique III y Juan II —padre de Alfonso de Trastámara e Isabel— no lo tuvieron fácil y tampoco Enrique IV, hermanastro de Isabel. La princesa no estaba destinada a ser reina, pero la muerte de este y su determinación le permitió conquistar el trono de Castilla. La irrupción de la infanta en el tablero castellano supuso un antes y un después. Y es que, a pesar de su juventud y su condición de mujer, supo utilizar con habilidad su conciencia política, tomado decisiones cruciales (una de las primeras, la de casarse con Fernando de Aragón) e imponiendo su soberanía absoluta. El camino al trono no fue fácil, pero finalmente reinaría de 1474 a 1504 dejando un legado que trasciende las fronteras temporales. Como afirma Calvo Rúa, sin duda, Isabel «fue luz del nuevo Estado y pilar de la incipiente monarquía hispánica».

Isabel la Católica | Muy Historia Ed. Coleccionista nº 45

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Como afirma Alberto Calvo Rúa, autor de este EDC: «Todo tiempo histórico, tanto si nos referimos al siglo xiv como al xxi, es heredero de su pasado». Gran verdad, pues la historia de la Corona de Castilla y de la monarquía hispánica no se entiende si desconocemos las transformaciones políticas que tuvieron lugar, principalmente, a partir del periodo de 1350-1369. Por eso, con esta Edición Coleccionista nos adentramos en el origen de la dinastía de los Trastámara, en la situación a la que se enfrentó Castilla con Pedro I y su hermanastro Enrique II, quienes con sus disputas sentaron las bases de inestabilidad, guerras y traiciones sin las que no entenderíamos a qué retos debió enfrentarse después Isabel la Católica. Juan I, Enrique III y Juan II —padre de Alfonso de Trastámara e Isabel— no lo tuvieron fácil y tampoco Enrique IV, hermanastro de Isabel. La princesa no estaba destinada a ser reina, pero la muerte de este y su determinación le permitió conquistar el trono de Castilla. La irrupción de la infanta en el tablero castellano supuso un antes y un después. Y es que, a pesar de su juventud y su condición de mujer, supo utilizar con habilidad su conciencia política, tomado decisiones cruciales (una de las primeras, la de casarse con Fernando de Aragón) e imponiendo su soberanía absoluta. El camino al trono no fue fácil, pero finalmente reinaría de 1474 a 1504 dejando un legado que trasciende las fronteras temporales. Como afirma Calvo Rúa, sin duda, Isabel «fue luz del nuevo Estado y pilar de la incipiente monarquía hispánica».