Buscar

Compartir:

Marie Curie | Marie Claire Ed. Coleccionista nº 8

9,99 

Hay existencias

Fíjate en esos ojos… No están cansados. Son un fuego inquisitivo. Melancólico o apagado es solo el gesto, el ademán. ¿Quién es esta mujer? «Quizá sea también el deseo de demostrar al mundo, y sobre todo a mí misma, que aquella a quien tú amaste realmente valía algo», escribió Marie Curie el 6 de noviembre de 1906 en el diario que desarrolló tras la muerte de Pierre. Una frase que puede extrapolarse a toda su vida. Demostrar que una mujer perteneciente a un país sojuzgado por un imperio, que la pequeña de la casa cuya salud psíquica había quedado maltrecha por la muerte de su madre, que una extranjera sin medios en la capital de la modernidad, que la joven institutriz despreciada por los señores y su enamorado… que todas ellas podían ser una mujer libre, que solo rendiría cuentas a los demás mediante su trabajo y su talento. A todas esas mujeres que fue Manya, Maria o Marie hemos querido acercarnos en este número. Una publicación tan singular como su personalidad, llena de sensibilidad, tenacidad y valentía. Todo un pasaje al corazón humano

Marie Curie | Marie Claire Ed. Coleccionista nº 8

9,99 

Hay existencias

Compartir:

Fíjate en esos ojos… No están cansados. Son un fuego inquisitivo. Melancólico o apagado es solo el gesto, el ademán. ¿Quién es esta mujer? «Quizá sea también el deseo de demostrar al mundo, y sobre todo a mí misma, que aquella a quien tú amaste realmente valía algo», escribió Marie Curie el 6 de noviembre de 1906 en el diario que desarrolló tras la muerte de Pierre. Una frase que puede extrapolarse a toda su vida. Demostrar que una mujer perteneciente a un país sojuzgado por un imperio, que la pequeña de la casa cuya salud psíquica había quedado maltrecha por la muerte de su madre, que una extranjera sin medios en la capital de la modernidad, que la joven institutriz despreciada por los señores y su enamorado… que todas ellas podían ser una mujer libre, que solo rendiría cuentas a los demás mediante su trabajo y su talento. A todas esas mujeres que fue Manya, Maria o Marie hemos querido acercarnos en este número. Una publicación tan singular como su personalidad, llena de sensibilidad, tenacidad y valentía. Todo un pasaje al corazón humano

Fíjate en esos ojos… No están cansados. Son un fuego inquisitivo. Melancólico o apagado es solo el gesto, el ademán. ¿Quién es esta mujer? «Quizá sea también el deseo de demostrar al mundo, y sobre todo a mí misma, que aquella a quien tú amaste realmente valía algo», escribió Marie Curie el 6 de noviembre de 1906 en el diario que desarrolló tras la muerte de Pierre. Una frase que puede extrapolarse a toda su vida. Demostrar que una mujer perteneciente a un país sojuzgado por un imperio, que la pequeña de la casa cuya salud psíquica había quedado maltrecha por la muerte de su madre, que una extranjera sin medios en la capital de la modernidad, que la joven institutriz despreciada por los señores y su enamorado… que todas ellas podían ser una mujer libre, que solo rendiría cuentas a los demás mediante su trabajo y su talento. A todas esas mujeres que fue Manya, Maria o Marie hemos querido acercarnos en este número. Una publicación tan singular como su personalidad, llena de sensibilidad, tenacidad y valentía. Todo un pasaje al corazón humano